Estoy revisando un estante de faldas, tratando de encontrar una que haga juego con mi sombrero de ala ancha —el sol está fuerte esto días—, cuando escucho un correteo detrás de mí. Es un chico joven, quizá de cinco años, con cabello rubio suelto y una camisa de Paw Patrol. Riéndose, salta al estante cercano de pantalones, y emerge segundos después corriendo hacia la lencería. Sonrío y vuelvo a las faldas. Los chicos de esa edad son muy lindos.

Minutos más tarde, escucho el correteo de nuevo. El chico se desplaza por detrás de mí y comienza a hurgar los pantalones de mujer. Saco una falda y la mido contra mi cuerpo. Me queda un poco grande. Qué mal, el color es perfecto.

—Hola, Aiden.

Ahora hay un hombre detrás de mí. Luce como si acabase de rodar de la cama hace dos días y no se hubiese cambiado desde entonces: pantaloncillos kaki holgados, una camisa ajada y una gorra de béisbol que cubre la mitad de su rostro desaliñado. Se recuesta contra uno de los estantes de ropa, viendo al chico.

—Anda, nos tenemos que ir yendo.

La sonrisa del chico se desvanece y da un paso hacia atrás.

—¿Qué pasa, amiguito? Tu mamá me pidió que te viniera a traer. ¡Vamos a salir del mall e iremos por algo de helado!

—N-No —comienza a decir el niño antes de mirar a sus pies. Se ve bastante incómodo—… No se su-supone que hable con…

—¿Con desconocidos? —El hombre sonríe. Sus dientes están amarillos y maltrechos—. Pero no soy un desconocido. ¡Soy un amigo de tu mamá! Me pidió que te viniera a recoger después de que te fuiste corriendo.

El niño titubea. Se ve indeciso entre evadir a los desconocidos a toda costa —posiblemente la primera lección que aprendió, una que fue taladrada en su mente desde que aprendió a hablar— y el hecho de que este hombre parece conocerlo. O al menos a su madre.

No hay nadie más cerca de nosotros. El rostro del niño grita confusión. Quizá este hombre es un amigo su mamá. O quizá es alguien que escuchó a una mujer llamando a su hijo, y luego vio a un niño corriendo, sin supervisión, y sumó dos más dos.

Hasta ahora, ninguno de los dos ha reparado en mi presencia. Es momento de cambiar eso.

—Hola —Doy un paso al frente y me agacho, viendo al chico a los ojos. Le dedico una sonrisa gentil—. ¿Tu nombre es Aiden? —Él asiente—. Y, Aiden, ¿conoces a este hombre? —Niega con la cabeza.

Estrecho su pequeña mano y me pongo de pie.

—¿Entonces qué te parece si tú y yo nos vamos a encontrar a tu mamá?

Se relaja. Manteniendo firme mi agarre, lo escolto lejos de las faldas y salimos de la tienda. Justo cuando llegamos a la puerta, me doy la vuelta y le guiño un ojo a mi compañero.

No hables con desconocidos, Aiden.

  • El Daddy de Tío creppy. dice:

    Estaba esperando el giro en la historia <3

    • same, hago eso con cada historia que leo jaja

  • Yo solo quería saber como era la falda:(

  • Tuve que leer dos veces el ultimo parrafo para entender que eran compañeros, primero pense que la señora solo aprovecho la oportunidad de quitarle el niño al otro :v

  • Me gustó, no esperaba la complicidad, algo me hizo pensar que en las faldas era un hombre el que estaba

  • Qué horror! Ya no se puede confiar en nadie… pobre niño

  • Tengo 5 años y conocí a una mujer amable.

    • Referí esa entendencia :v

  • La mejor forma de secuestrar niños ?

  • Mi cabeza imagino toda la historia en Parisinas.

  • Bien jugado. Ahora debe leer el manual de «Cómo extorsionar con niños».

  • Me gustó. Me recordó a un caso que escuché donde unos tipos abducieron a una niña y le cortaron el cabello, además de vestirlo como niño para pasarla desapercibida.

  • éste tipo de relatos, tan reales, asusta quizá mas que si hubiera algo sobrenatural. Me gustó

  • en realidad es extraño,porque es muy psicológico, primero hacen sentir al niño intranquilo temeroso, y luego le muestran una opción que se ve mas segura, y probablemente si no hubiera estado asustado primero ni se hubiera ido con la mujer,pero como tenia miedo, eligió la opción que lo hacia sentir mas seguro

  • Aunk se vea mal, ahora prefiero ponerle correa a mi beba que soltarla.

  • Me parece realmente triste que pasen estas cosas, ya no se puede confiar en nadie :c

  • No mameeeeeees, no la vi venir! Hija de pta, creí que salvaría al niño 🙁

  • Que buen truco compañero 😂😂

  • Desde q la lei dudo de todos, esta paranoia es lo q deja la inseguridad, si vives en un país inseguro no debería leer creepys es terrible

  • Wow…. primero sí imaginé que era compañero de la mujer por la forma en qué se acercó al niño estando tan cerca de ella… luego pensé que no por qué ella habla inspirando confianza… pero sé que sería un buen final. Inocencia.