Las lombrices están por todas partes, rodeándonos. Si salieras a la intemperie en este momento y le echaras un vistazo a tu jardín, encontrarías docenas, incluso centenas. Los científicos estiman que, por cada 26 kilos de biomasa de mamíferos sobre la tierra, existe una biomasa correspondiente de 330 kilos de lombrices debajo de la tierra. Sobrepasan a toda vida mamífera por alrededor de doce a uno.

A pesar de que son criaturas simples, puedes enseñarle a una lombriz a encontrar la salida de un laberinto al alumbrar luces a través de los pasajes correctos.

Si cortas una lombriz por la mitad, cada mitad se convierte en una lombriz nueva.

Si tomas una lombriz que ha aprendido a salir del laberinto y la cortas por la mitad, increíblemente, cada mitad sabrá cómo salir del laberinto.

Es aún más increíble que, si mueles una lombriz que aprendió a salir del laberinto, y se la das de comer a una lombriz diferente, la nueva lombriz ahora sabrá cómo salir del laberinto. Un laberinto que nunca ha visto ni del que ha estado cerca.

Las lombrices son criaturas sorprendentes. Operan una especie de «memoria celular» que nunca ha sido observada en ninguna otra criatura.

Un equipo de científicos suizos, queriendo saber más acerca de las propiedades asombrosas de las lombrices, mezclaron la comida de cientos de lombrices de tierra con isótopos radiactivos para poder rastrear las rutas subterráneas y hábitos de estas criaturas. Estuvieron sorprendidos al descubrir que, con el paso del tiempo, cada lombriz avanzaba hacia la misma ubicación, a veces viajando cientos de kilómetros bajo tierra. Una vez que alcanzaban ese punto, parecía que todas las lombrices comenzaban a viajar lentamente en la misma dirección.

Fue así como se descubrió al Rey Lombriz.

Construye túneles debajo de nosotros, un gigante pálido y corpulento que apesta a sepulcro. Llama a sus súbditos para que le rindan homenaje. Llegan, y junto con ellos traen conocimiento para que el monstruoso Rey Lombriz los devore.

Las lombrices son criaturas simples, de mentes simples, pero consideren a los gusanos de tumbas, quienes primero devoran nuestros ojos y luego nuestros cerebros mientras nos pudrimos en la tierra. ¿Es realmente alimento lo que buscan? No, son siervos, enviados para descubrir lo que sabemos. Utilizan su memoria celular única para llevarle nuestros pensamientos y recuerdos a su cruel amo. Para mostrarle al Rey Lombriz cómo se ve el mundo arriba de la tierra.

Más de la mitad de la población del mundo ya tienen lombrices parasitarias que viven dentro de sus cuerpos. Los nematodos, oxiuros, anquilostomas y tricocéfalos son solo algunas de las tropas puestas en nuestra contra.

Se retuercen dentro de ti, ocultas y desapercibidas.

Él descansa debajo nuestro, este Rey Lombriz, viendo lo que ves, sabiendo lo que sabes. Se ha vuelto celoso del brillo y la calidez de nuestro mundo sobre la tierra. Complota y maquina y espera. Sabe que su hora llegará pronto, sabe que sus asesinos están posicionados, y le gusta su ventaja de doce a uno.

  • fddslfkjasdf el gusano que me coma no tendra nada de informacion mas que creepys :’v

  • Lo que más me dio cosas fue la de los parásitos.
    ?

  • Me desagradan las lombrices, pero amé esta creepy D:

  • Oh no! El rey lombriz sabe la receta secreta de las kamgreburguers

  • El Daddy de tio creppy dice:

    Okey… hizo que me recorría un escalofrío en el cuerpo.

  • vamo a purgarnos c:

  • Un miedo mas gracias a los creepypastas, en serio molieron a una lombriz?

  • Ese momento en el que quieres que te cremen para no darle información a las lombrices

  • por eso es que prefiero ser quemado

  • Llego la hora de mudar Fondo de Bikini

  • Alv, ya mamamos

  • Ahora me sentiré mal de matar lombrices jajaja

  • Maldita sea, los simpson predijeron esto, solo que con delfines. Que el cerdo nos pille confesados

  • Esa idea me aterra de muchas formas 😮

  • Imaginate poder hablar con el, la enorme sabiduría que provee

  • Y a mi me dan asquito🤢