Mi teléfono vibra en la repisa de mi baño mientras me cepillo los dientes.

mándame una foto (:

Es un mensaje de Ryan. Ruedo los ojos y me río mientras le contesto.

No deberías estar saliendo del trabajo?

Bajo el teléfono y sigo con lo mío. Un minuto o dos más tarde, vibra de nuevo.

sera hasta dentro de un rato ):

Antes de que pueda responder, me cae otro mensaje.

que tal algo de motivación para que llegue más rápido?

Me enjuago y lo pienso. Estoy a punto de tomar una ducha, así que, ¿por qué no?

Me quito mi camiseta holgada de Star Wars y me desabrocho el brasier azul para sacar una fotografía de… bueno, ya saben. Después de posicionarme con mi espalda contra la ventana, tomo la fotografía. Se la envío con el texto “Vente a casa (;”.

Con otra risita, termino de desvestirme y me meto a la ducha. El agua caliente cae en cascada mientras la suciedad del ajetreo diario se disipa y la relajación me embriaga.

En la repisa de afuera, escucho que mi teléfono recibe una llamada, pero no le presto atención. Me quedo en la ducha por varios minutos, dejando que la corriente reparadora baje por mi cuello y me abrace con su calidez. El teléfono sigue timbrando.

Salgo de la ducha varios minutos después y me envuelvo con una toalla. Guardo mi cabello en otra toalla y finalmente regreso a mi teléfono. Cuatro llamadas perdidas, todas de Ryan. Confundida, voy a nuestra conversación y veo que también tengo un mensaje.

AGARRA LA PISTOLA DEBAJO DE LA CAMA Y ESCÓNDETE. ESTOY LLAMANDO A LA POLICÍA.

Una mueca se forma en mi rostro. ¿Qué lo tiene tan agitado?

Me cae otro mensaje:

NICOLE CONTEST EL MALDITO TELEFONO! VOY EN CAMINO. AGUANTA.

Plenamente atónita ante lo que leo, respondo:

Qué pasa?

Mientras espero una respuesta, decido darle otro vistazo a la fotografía que lo había alterado tan de pronto. La abro, y al principio no noto nada fuera de lugar. Pero entonces lo veo, y mi corazón se hunde como un yunque. En el fondo de la imagen, casi mezclado completamente en la oscuridad del otro lado de la ventana del baño, veo la cara de un hombre con ojos hambrientos y una sonrisa sádica.

El teléfono se resbala de mis manos temblorosas. Empieza a sonar de nuevo y el nombre de Ryan se ilumina en la pantalla. Cuando me inclino para recogerlo, la puerta del baño rechina detrás de mí.

  • Ya saben, por seguridad, deben enviarme nudes 7.7

  • Uhhhhhhhhh sin palabras

  • Es #ProNudes el que escribió el relato, pero no sabía como confesarlo.

  • Oh 😱😱😱😱 trauma seguro

  • Es por eso que siempre he temido mandar nudes

  • Increíble lo tendré a cuenta la proxima vez