Revisaba mi reloj mientras caminaba hacia la puerta; diez minutos tarde. Había sido su niñera por seis meses y estaba segura de que no les importaría.

El señor López abrió la puerta.

—¡Hola! Lo siento, vengo tarde. Estaba… —comencé a decir, pero me detuve cuando lo vi. Su rostro estaba empapado de sudor y se veía ligeramente agitado.

—No hay problema. No hay ningún problema —dijo, permitiéndome entrar.

En la cocina, solo había una luz encendida, encima de la mesa. La señora López estaba sentada escribiendo algo febrilmente en un pedazo de papel.

—Ya… vuelvo —dijo, al verme—. Me tengo que despedir de Denise. —Denise era su hija de un año, a quien yo había estado cuidando. Desapareció en la oscuridad del pasillo, dirigiéndose a las escaleras.

—¿Qué película verán esta noche? —pregunté, bajando mi bolso sobre la mesa. El bloc de notas estaba ligeramente rasgado, como si la señora López hubiese presionado el lápiz con demasiada fuerza.

—¿Ah? No sé. Supongo que lo decidiremos al llegar. —El señor López desplazaba su peso de un pie al otro, viéndose más agitado con cada minuto. Noté un corte bastante grande en su mejilla derecha, revestido de sangre seca.

—¿Se encuentra bien? —le pregunté, pero antes de que pudiera responder, escuché a su esposa regresando del piso de arriba.

—Deberíamos irnos. Nos vemos, Katy —anunció ella, dándome un abrazo rápido—. Gracias por… venir —dijo, casi arrastrando las palabras.

Quiso decir algo más, pero su esposo la tomó de la mano y salieron de la casa. Antes de cerrar la puerta, él me vio con ojos miserables. Pero cerró la puerta y me dejaron sola en la oscuridad de la casa.

Pensé en ir tras ellos y hablarles un poco más, o incluso cancelar e irme a casa, pero al final decidí quedarme. Subí las escaleras y me dirigí a la habitación de Denise. Sin encender las luces, para no asustarla, me acerqué a la cuna y estaba a punto de levantarla cuando vi una nota puesta encima de las cobijas. La leí con la luz del alumbrado público que se colaba por las ventanas.

Katy, lo siento mucho. Se metió a la casa cuando nos estábamos alistando. Dijo que nos iba a matar. Que le haría cosas terribles a Denise. Nos preguntó si estábamos esperando a alguien y le hablamos de ti. Es un intercambio. Lo siento mucho. Espero que Dios me perdone algún día.

Al asomarme por la ventana, los vi conduciendo por la carretera. Denise iba sentada en el regazo de su madre.

Detrás de mí, en la oscuridad, la puerta se abrió con un quejido.

  • creí que ellos habían matado a la niña y la iban a culpar

  • intercambio… sra lopez…. hija de …

  • crei que la bebé habia sido poseida o algo así

  • La familia es primero

  • Siempre habrá alguien que quiera echarse a la niñera

  • Y yo pensando que los padres habían asesinado a la pobre bebé y estaban huyendo para hecharle la culpa a la niñera jajaja

  • Ay qué mamones, mejor trato laboral pls XD

  • Tsss, pensé que era un sacrificio porque la niña era un demonio o algo así, me equivoque en la parte de la niña demonio…pero no en el sacrificio.

  • Pensé que solo trataban de culparla por matar a su hija o algo asi

  • Que jijos de su madre. Aunque yo hubiera hecho lo mismo.

  • Pensamiento de la niñera: tanto tiempo cuidando a su chiquilla para que me trataran así?! >:v falefergalafida

  • Moral distraida (?) Un acto desesperado de supervivencia (?)
    ¿Qué principios corrompidos salvaron realmente a esta familia?

  • Esa es una de las graves sociopatías del ser humano… creer que porque es mi hijo, es más importante que el hijo del otro, acaso yo quién HDP soy…???

  • Pobrecita, tenían que sacrificarla? No podían buscar al vecino molestoso

  • Sin duda ya conocía a la niñera, e imagino que era una chica guapa, porque de otra manera, personalmente, me hubiese quedado no sólo con los padres y la niña para hacer lo que tenga planeado; sino también con el bonus de la niñera sexy.

  • Que tristeza, se hacen cosas raras por amor

  • No menos mal que ami nunca me isieron eso solo me dieron dinero de intercambiooo