«No vengas a la escuela mañana».

Ese fue el último mensaje de texto que mi amigo me mandó la noche antes del tiroteo.

Para ser completamente sincero, no me sorprendió tanto. David, mi amigo, la había pasado muy mal el último año y medio. Todo básicamente… se desmoronó a su alrededor. Su hermana huyó de la casa y terminó siendo asesinada; su cuerpo partido apareció en el bosque un mes después.

Semanas más tarde, su madre cometió suicidio por la pérdida. David la encontró colgando en la alcoba de sus padres; su rostro estaba hinchado y púrpura por la soga atada alrededor de su cuello.

Su papá también se desvió por un mal camino. Drogas, pero el efecto fue el mismo. Lo que una vez había sido un hombre trabajador, ahora era el caparazón de su antiguo ser. Nunca salía de su hogar, y se tornó violento e inestable los últimos seis meses.

El pobre de David no sabía cómo lidiar con todo esto, combinado con el hecho de que había sido hostigado en la escuela desde el tercer grado. Era un tormento sin fin, y parecía que la vida hacía todo lo posible para empeorar las cosas.

Traté de ser su amigo. Traté de ser el hombro en el que pudiera llorar, la persona con la que pudiera hablar, su confidente. Pero supongo que al final no importó. Cada intento que hice falló, sin importar cuán desesperado fuera, sin importar cuánto quisiera ayudarlo. En retrospectiva, sé que hubo otras cosas que pude haber hecho.

Pude haberle contado a alguien del mensaje de texto, pero no lo hice.

Pude haberle contado a alguien que encontré una pistola en su armario, pero no lo hice.

Pude haber resistido el impulso de secuestrar a su hermana cuando huyó de la casa, pero no lo hice.

Pude haber resistido el impulso de irrumpir en la casa de David y estrangular a su madre, pero no lo hice.

Pude haber resistido el impulso de ofrecerle drogas a su padre para que lidiara con su duelo, pero no lo hice.

Pude haberlo defendido todas esas veces que fue golpeado, pateado, enterrado en casilleros y amenazado con cosas peores, pero no lo hice.

Mejor dicho, no quise.

Les aseguro que existe una razón para todo esto. El poder explorar los límites de la mente humana; una oportunidad para ver cómo opera el cerebro.

¿Cuánta angustia puede soportar una persona antes de que estalle?

Mientras veía las noticias la mañana siguiente, sobre el tiroteo de mi amigo y su suicidio inevitable, me empecé a preguntar…

Se necesita bastante para que una persona estalle…

¿Pero cuánto pueden llegar a destruir?

Saqué mi teléfono y abrí mi conversación con mi nuevo amigo, Álex. Tiene un nuevo hermano bebé y su perro se está poniendo viejo.

Vamos a averiguarlo.

  • Pero que clase de Zander es este??? David puto king 😂😂😂

  • los temas de tiroteo en escuelas, siempre tienen algo en común.

  • Estás seguro de que no es David Puto King, de casualidad? Porque esto suena muy él.

    Qué hdp.

  • me encanta, yo también tengo una mente bastante distorsionada. Definitivamente éste es mi favorito. <3

  • Andi oder kins kiyo pamparaki so beterran andro mai gan :v
    (y el niño creció para descubrir hasta donde podia llegar la paciencia humana…fue entonces cuando conoció al pequeño Dathan y su mejor amigo Josh)

  • Mmmm, su metodo de experimentación es horrible pero su investigación fascinante