Papá me llevó de cacería, y odio ir de cacería.

Con él a mi lado, observo desde la arboleda en medio de una oscuridad total. Papá está salivando por la anticipación, apretando y aflojando el agarre en su cuchillo de cacería.

Todos los muchachos en el claro están ebrios y bailando alrededor de una fogata. Música de heavy metal está resonando y varios de ellos fuman marihuana. Una pareja se cuela hacia el bosque para juguetear, a unos veinte metros de nosotros.

La respiración de papá se vuelve más pesada. Yo solo me quiero ir a casa.

—¿Qué tienes? —gruñe papá.

—Nada.

Dime.

—Es que… esto es una estupidez, papá. Son chicos de universidad. Parece que algunos de ellos ni siquiera han hecho esto antes.

—¡La inocencia sabe mejor! Joder, ya deberías saberlo.

Resoplo y suspiro de nuevo. Hablo sin pensar, y la verdad se me escapa:

—No me gusta matar personas, papá.

Los dos estudiantes expuestos están riéndose, besándose, quitándose sus zapatos y trastabillando. Papá mantiene un silencio absoluto.

Al final, dice:

—Encontré unos libros de Administración de Empresas en tu habitación.

Siento que mis mejillas se ruborizan.

—No… no es así como te criamos —El volumen de su voz se apaga—. Eres un depredador, hijo. Comes personas. Te deleitas con la tortura. ¡Al igual que nosotros! Provienes de una estirpe ininterrumpida de-

—Esto no es lo que quiero, papá.

Los dos estudiantes vulnerables ya han acabado. Están sonriendo, aún ebrios, aún en celo. No tienen idea de lo afortunados que son.

—Quiero crear mi propia casa de empeño —digo por lo bajo—. Quiero comprar barato y vender caro. He estado leyendo sobre ello. Cómo algunos dueños de casas de empeño adquieren productos al diez por ciento del valor de mercado. Yo también puedo lograrlo; sé que puedo. No quiero cazar personas. Quiero esquilarlas como ovejas.

Entonces me abraza ferozmente; su delantal ensangrentado me roza la mejilla.

—Hijo, desde que saliste de tu madre, he sabido que tu alma es tan negra como el alquitrán. Estás podrido hasta la médula, un pequeño bastardo despiadado, y en lo que a mí respecta, nada que hagas cambiará eso.

Me deja sin palabras.

—Gracias.

—Soy un hombre viejo y no pretenderé que me gusta este nuevo camino. Pero no tienes que venir de cacería conmigo si no quieres.

Lo abrazo y lloro lágrimas de alivio.

En el claro, los chicos universitarios se están desmayando y la fogata ha empezado a consumirse. Me pregunto si alguno de ellos se estará licenciando en Negocios, y si habrán traído consigo sus libros de texto.


  • desde que saliste de tu madre, he sabido que tu alma es mas negra que el alquitran

  • este creepy me hizo el dia … justo entro a la pagina , todo sad buscando algo que me anime ..y encuentro este creepy con mi apodo xD

  • Ya me imagino su negocio cobrando deudas exuberantes a sus clientes, y si no pueden pagar una degollada sabrosa los espera

  • Cuando piensas que la historia dará miedo y al final terminas con un jajajaja en tu cabeza XD
    Es todo un pillo.

  • Una bestia nacida de las mismas estrañas del infierno, con el alma negra como el alquitrán. Despiadado, calculador maniático y sádico…..
    Y su papá caníbal.

  • «Papá, quiero ser administrador de empresas.»

    EL HORROR, SEÑORES, EL HORROR.

  • WOW, de los pocos malos que buscan alternativas para su maldad.

  • Como cuando piensas que tu linaje se va a deteriorar y al final va a mejorar.
    Sustos que dan gusto