Amanda siempre había sido una chica vanidosa, un hecho que llevó a los demás niños a odiarla. Cada día, se sentaba al frente en la clase de Inglés y cepillaba su largo cabello castaño que hacía que todas las demás chicas le tuvieran envidia, pero ninguna más que Molly.

Molly era una niña pobre, y circulaban rumores de que tenía piojos; rumores que habían sido originados por Amanda. Todos los días, se reía y se burlaba a espaldas de Molly cuando la veía rascándose la cabeza. La situación se puso tan mal que la mamá de Molly incluso tuvo que llevar una nota del médico para convencer a los demás niños de que no tenía piojos. Por supuesto, no los disuadió, y Molly fue designada como la nueva llorona de la clase.

Todos notaron que Molly se estaba saltando más y más recesos, y pasaba el día leyendo un libro con una cubierta extraña mientras se rascaba la cabeza. «Qué chiflada», pensaba Amanda para sí misma. Le gustaba decirles a sus amigas que Molly había estado invocando demonios en el baño, lo cual no era cierto, pero todos le creyeron.

Un día, Molly se acercó por detrás de Amanda y murmuró algo antes de decirle: «Lo que pensaste que tenía ahora será tuyo». Amanda se rio y dijo que era la cosa más estúpida y cursi que había escuchado, y la empujó a un lado antes de irse.

Esa noche, Amanda estaba tomando un baño cuando lo sintió: la sensación de algo arrastrándose por su cabeza. Lo ignoró, pero persistía. Comenzó a rascarse y sintió alivio por un tiempo, solo para que regresara más tarde. Pasó toda la noche y el siguiente día de escuela rascándose, insegura de qué hacer. Sus padres le compraron veneno para piojos, champú, cremas y todo lo demás, pero no ayudó. De hecho, solo empeoraba con cada producto que usaba. Pasó de una comezón ligera a millones de piernas pequeñas corriendo de arriba hacia abajo por su cuero cabelludo, arrastrándose y retorciéndose mientras se le enterraban más y más.

Amanda ya no pudo soportarlo. Fue al baño y agarró las tijeras y la rasuradora de su papá. Se puso a cortar su cabello exquisito y a rasurarlo, dejándose casi calva.

Cuando finalmente vio lo que estaba debajo, gritó y se desmayó.

No había piojos afuera de su cabeza.

  • Sentí una comezon inexplicable mientras leía este creepy :^

  • Ugh… estaban adentro, devorando su ¿Tenía cerebro?

  • K asco… Me dio comezón en la cabeza. Tengo miedo :’c

  • Leí esto rascando mi cabeza, solo por leer el título.

  • Creo que Amanda si tenía un poco de razón.. Esa sesión de invocación en el baño hizo algunos trucos mágicos jaja

  • Amanda casi le acierta, Molly no invocaba demonios en el baño, solo leia maleficios.

  • Jajajajajajaja se lo merecía por mala >:^3

  • Jajajajajajaja se lo merecía por mala >:^3

  • Bendito karma 😏

  • Me dio mucha comezón mientras leía!

  • A alguien más le dio picazón?

  • He tenido que rascar mi propia cabeza XD me dejó la piel chinita de horror.

  • Transferencia de enfermedades y malestares, buena venganza 🤣🤣🤣

  • Molly si practicaba brujería..

  • Awaaaaantaaaaaaa! Como diría el doctor chapatin: me dio cosssa
    Ya en serio, fue que, una especie de maldición?

  • Alv,nmms ahhhhh

  • Le faltó detalles de lo que he imaginado

  • Mientras la leía sentía la picazón
    Ahora creo que tengo piojos