Si esta fuera una película de Disney, yo sería la hermana malvada.

¿Pueden culparme? Eva recibió mucho más en la vida que yo. Alta, bronceada y voluptuosa, con una disposición plácida y una voz hermosa. ¿Yo? Baja y pálida, con un hábito de comer demasiados chocolates y una voz que suena como rana moribunda.

Anoche fue el punto de ruptura. Salimos a una fiesta de las fraternidades. Saludé a mi compañero de Física Elemental, Robby. Pero apenas lo hice, sus ojos cayeron en Eva, y todo había acabado. No importó cuántos chistes hiciera, no importó cuántas veces tocara su hombro, apenas me volvió a echar otro vistazo.

Esa misma noche, después de que Eva se fuera a la cama, me escabullí de nuestro apartamento. Había oído rumores, rumores locos. Que una bruja de la vida real vivía en la casa abandonada al final de la calle. Era algo que ninguna jodida mujer adulta debería creer.

Pero estaba desesperada.

Cuando llegué a la casa, mi corazón se hundió. Los tablones estaban podridos y astillados, las ventanas rotas tenían la forma de esquirlas largas y afiladas que sobresalían del marco como colmillos. Pero vi una luz en el interior; un resplandor tenue y amarillo.

Levanté una mano para tocar la puerta, pero antes de mi primer golpe en la madera, una voz provino desde adentro:

—¡Pasa!

La puerta rechinó delatadoramente cuando di el primer paso en la casa. La luz provenía de una de las habitaciones traseras. Caminé hacia ella.

—Bienvenida.

Había una mujer sentada en el piso, en medio de un pentagrama, vestida con una túnica encapuchada. Apenas se veía unos años mayor que yo. Su cabello rubio se abultaba debajo de la capucha.

—Eh… ¿eres la bruja? —pregunté torpemente.

Ella hizo una mueca.

—B-R-U-J-A no es un término que usemos aquí. Se dice Mujer de las Artes Mágicas.

—¡Lo siento! Eh, a ver…

—¿Qué buscas? —me interrumpió.

—Quiero cambiar de cuerpo con mi hermana.

—Un conjuro fácil. Te lo puedo hacer… Pero la pregunta es, ¿puedes pagar el precio?

—¿Cuál es el precio?

Hizo una pausa, observándome con sus ojos azul hielo.

—Tu primogénito.

—Vaya, pues… n-no sé —tartamudeé.

Se echó a reír.

—Solo te estoy jodiendo. El precio es dinero. Mil dólares. ¿Crédito o efectivo?

—Ah, crédito —dije, exhalando un suspiro de alivio. Saqué mi billetera nerviosamente y le entregué la tarjeta.

Ella sacó un celular de los dobleces de su túnica con uno de esos lectores de tarjetas. Luego de haberla deslizado, le dio unas palmadas al piso y dijo:

—Ven, siéntate conmigo.

Me agaché cautelosamente sobre el pentagrama.

—Una vez que esté hecho, ¿ella sabrá que fuimos cambiadas?

La chica negó con la cabeza.

—No. También conjuraré un hechizo de reforma de memoria, lo cual reconstruirá sus recuerdos y la hará creer que siempre ha sido tú.

Sonreí.

—Bien.

Tomó mis palmas en las de ella.

Dama de la Oscuridad, te lo imploro, cambia a esta mujer y…

Se detuvo.

Uno de los tablones rechinó desde la habitación siguiente. Alcé la mirada, escudriñando las sombras.

Pum, pum, pum.

De la oscuridad, una silueta comenzó a tomar forma. Era una mujer, vieja y marchita, con pentagramas y símbolos cicatrizados a lo largo de su piel como si fueran tatuajes blanquecinos y brillantes. Se me quedó viendo con dos ojos rojos profundos, y sentí que me heló la sangre.

—¿Necesitas ayuda, cariño?

—No, Abuela, yo me encargo. Solo quiere un intercambio de cuerpos con reforma de memoria.

Pero la mujer anciana se acercó. Se arrodilló a mi lado y se inclinó hacia mí hasta que pude oler la extraña esencia cítrica de su cabello.

—¿Un intercambio de cuerpos, de nuevo?

Me le quedé viendo, frunciendo el ceño.

—¿Qué?

—Estuviste aquí hace unas semanas. Te hice exactamente el mismo hechizo.

Me le quedé viendo, pasmada, asimilando lo que había dicho.

—¿Estuve… aquí?

—Oh, sí —Una sonrisa arrugó su piel pálida, y sus ojos destellaron—. Estuviste aquí, buscando cómo intercambiar cuerpos con tu hermana más guapa, asegurándote de que ella nunca recordara nada.


  • Bueno, ahora le debe dos mil dólares al Banco…Al menos son buenas en sí trabajó :v

    • Lo sabia!!
      Con forme leía lo presentí, pero tuvo mejor final de el que pude imaginar!!!!

    • Lo sabia!!
      Con forme leía lo presentí, pero tuvo mejor final de el que pude imaginar!!!!

  • Y con eso las brujas tienen un ingreso fijo de mil dólares al mes… esos son negocios

  • Y así estarán intercambiandoeintercambiandose hasta envejecer

  • En vez de seguir con el ciclo debería pedir ser más bonita y ya

  • «Las ventajas de no tener hermanos» – proximamente – solo en cines

  • Pobrecita, mejor que intercambie cuerpo con otra chica y asunto arreglado

  • No era mas fácil hacerse la operación y quedar bonita. Pasenle el numero…

  • Y así es como se aseguran clientes frecuentes. Ya se la aplicaron.